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Archivo de la etiqueta: minidisc

walkman.gif Cuando cumplí 16 años mi madre me regalo mi primer walkman, era un unicef negro enorme, tenia solo un botón para adelantar la cinta (jamas rebobinaras!!!), la tapa era manual y no se podía enganchar a la cintura,  tenía una correa odiosa para llevarlo colgando, era un vampiro con las pilas y sus auriculares eran una bazofia, pero yo lo amaba.
Me acompaño durante muchas noches de mi juventud, me recuerdo caminando por la avenida Alvarez Thomas en la madrugada, escuchando radio (una de las pocas virtudes del aparato) cassettes de Echo and the Bunnymen, The Cure o U2. Me lo robaron en Juramento y Arcos una madrugada de diciembre, fue una noche muy triste y silenciosa.
Este fue mi debut en el mundo de la música portátil. Mi padre me regaló un walkman Sony que tenía tanta potencia que en un viaje en autobús el chofer me gritó que bajara el volumen. Luego tuve un Aiwa con equalizador que fue todo un avance para la época.
El momento en que la música se volvió portátil para mi fue fundamental, puedo asegurar que hay un antes y un después en mi vida a partir de ese día, poder levantarme y salir al mundo con la canción correcta sonando de fondo era algo bastante cercano a la perfección.
Con los años 90 llegó el discman y con el la fidelidad sonora, el primero que tuve no tenía anti shock, esto significa que ante cualquier movimiento brusco saltaba la canción y arruinaba el momento musical, esto me obligó a desplazarme por la vida como caminando sobre papel de arroz. Luego pude comprar uno bueno y volví a comportarme como un humano y no como un profesor de Thai Chi.
Luego llego el minidisc y ahí comienza la portabilidad real, era muy pequeño, mantenía la fidelidad en el sonido y tenia un diseño muy cool, seguramente por eso me lo robaron en la Universidad donde trabajaba, la segunda noche mas silenciosa de mi vida.
Mi llegada a España estuvo acompañada del primer discman con mp3, podía poner 5 hs de música en un solo cd!!!, esto me ayudo a sobrellevar trabajos indeseables y momentos amargos. Armar cds llenos de melancolía y añoranza me ayudaron a seguir creyendo en mi proyecto y a resistir las embestidas de los primeros tiempos como inmigrante.
Y después de la tormenta viene la calma, un ipod shuffle se encargó de combinar mas de una vez las canciones como si los planetas se alinearan, luego un ipod nano ordenó el caos y multiplicó el espacio, playlist perfectos o discografías enteras sonando sin parar, algo cercano al paraíso.
Y ahora un ipod touch es el encargado de musicalizar mi vida, su tremenda capacidad, su diseño y mi adicción a los productos apple lo convierten en el aparato perfecto, en septiembre de este año se cumplen 22 años de música portátil en mi vida, y mas allá de los soportes o aparatos en los que se reproduzca, agradezco enormemente al sujeto que se le ocurrió que la música tenia que ser portátil para poder acompañarnos siempre.

P.D.: esta es una de esas canciones que paso por todos mis reproductores hasta el día de hoy, enjoy!!!

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