Un par de semanas antes de terminar este eterno 2011 Enrique Bunbury y Fito Páez se ponen de acuerdo (sospecho que de forma involuntaria) para editar cada uno un disco de versiones. Quizás por falta de creatividad, necesidad de exfoliar sus personajes o simplemente porque les da la gana, estos grandes se dedican a versionar a otros grandes, y por lo pronto no les sale nada mal.
Empecemos por Bunbury. Como el que escribe estas palabras es muy fan, la objetividad de las mismas desaparece por completo: esto significa que el disco le parece buenísimo. Empezando por el repertorio elegido y terminando con la interpretación de estos clásicos americanos (de USA para abajo) Bunbury tiene esa capacidad de apropiarse de las canciones y convertirlas en propias. Los que conocemos al aragonés errante sabemos que hace años que nuestro artista está fascinado con los ritmos tradicionales de América latina y en esta obra hace gala de su profundo conocimiento. Muy en la línea que comenzó con ‘Viaje a Ninguna Parte’ este disco alegrará a los fans de su etapa solista, decepcionará a los heroicos y será vapuleado por los de siempre.
Ahora vamos a por Páez, la obra de Fito a estas alturas ya es enorme, con una cantidad de altibajos notables el rosarino se entregó al placer y editó un disco de versiones de lo más ecléctico, de Jaces Brel a Chico Buarque pasando por Charly García y Nino Bravo. El resultado de este collage es bastante irregular, pero no se puede negar que los puntos altos son muy altos, creo que los momentos en que más flojea es cuando quiere superar al repertorio, hay canciones que con ser correctamente interpretadas ya tienes el éxito garantizado, y los que conocemos a Fito sabemos que su impronta a veces resulta un poco (muy) cansina.
Aquí están, estos son, espero los disfruten.



