Bajo la influencia

La música es mi vida

Conciertos para menores

Si hay alguna cosa de la queme arrepiento no haberla hecho es ir a más conciertos cuando era joven (para mi la mejor época para disfrutar de la música con los amigos).

Pero la mayoría de las veces necesitamos el permiso de nuestros padres, dinero para pagarnos la entrada y un acompañante.

Conciertos para menores

Si eres menor y quieres ir a un concierto, lo primero que debes hacer es hablar con tus padres. Que sepan que la banda de música que te gusta va a venir en concierto y que te mueres por verlos en directo.

Es probable que tus padres te dejen ir pero que no te den el dinero de la entrada, por lo que tendrás que tirar de tus ahorros (para que veas que es necesario tener algo de dinero ahorrado por si se presentan imprevistos).

Lo segundo es averiguar el precio de la entrada, no vaya a ser que no tengas dinero suficiente para comprarla. Para ello entra en ticketmaster.com, un portal en donde venden casi cualquier entrada, o averigua donde se compran las entradas, el lugar y la hora para poder consultárselo a tus padres.

Publicar en Facebook, Instagram, Twitter, etc., que quieres ir al concierto y díselo a tus amigos para ver si quieren venir también (los conciertos son mucho más divertidos en grupo).

Si no tienes dinero para comprar la entrada, pídele un préstamo a tus padres o trabaja en algo que puedas hacer, como cortar el césped, cuidar a otros niños, pasear perros, etc.

Después de comprar la entrada, necesitarás a alguien que te acerque hasta el recinto. Si vas con tus amigos, quizás algún padre se ofrezca a acercaros. También se puede coger el autobús.

Una vez en el recinto, nunca te quedes sólo, permanece siempre acompañado. Ten siempre cerca el teléfono móvil y lleva dinero encima por si hay una emergencia.
Los conciertos están llenos de gente que no conocemos.

Lo más importante es tener cuidado al salir, cuando termina el concierto. Este es un momento muy peligroso. Hay mucha gente tratando de salir y es una locura.

Trazar un punto de encuentro por si os perdéis. Así, si alguien se separa del grupo, sabrá a dónde ir.
Cuando todo el mundo empieza salir, es como una estampida. Es muy fácil caer y hacerse daño.

Si ves a alguien fumando o haciendo algo ilegal, no dudes en informar a seguridad inmediatamente, ellos sabrán que hacer.